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La policía ha recuperado 4.126 piezas arqueológicas de gran valor en una
operación en la que ha detenido a 24 personas y ha realizado 25
registros en las comunidades autónomas de Cataluña, Andalucía, Aragón,
Extremadura y Madrid, según ha informado hoy la Dirección General de la
Policía (DGP). Entre los objetos incautados figuran pinturas, ánforas y
vasijas, tallas, esculturas y monedas, así como otras piezas muy
difíciles de conseguir en el mercado, como hebillas, urnas, basas,
sillares, capiteles, lucernas, platos, mosaicos y columnas, entre otros.
Asimismo, los agentes se han incautado de tres pistolas, cinco escopetas
y una pistola de fogueo. También se han intervenido y están siendo
sometidos a análisis cientos de documentos relacionados con los delitos
investigados, así como libros sobre falsificación, utilización y métodos
de envejecimiento. La operación, denominada Vivo, se inició en
los últimos meses con diversas investigaciones en Madrid, Barcelona,
Sevilla, Zaragoza, Granada, Córdoba, Málaga, Jaén, Huesca, Girona,
Badajoz y Úbeda (Jaén). Según ha precisado la policía en un comunicado,
los detenidos no estaban integrados en un grupo estructurado, sino que
conformaban varios grupos e individualmente realizaban distintas tareas,
aunque mantenían una conexión regular entre unos y otros.
En unos casos, la actividad delictiva consistía en adquirir objetos
arqueológicos, alguno de ellos previamente sustraídos, para después
falsificarlos, modificarlos o envejecerlos con el fin de hacerlos pasar
por piezas de mayor antigüedad o pertenecientes a autores de obras de
cotización superior. En otros casos, diversas personas se dedicaban al
expolio in situ de los yacimientos, a la creación de piezas, a la
fabricación de troqueles y obtención de monedas, a la falsificación y
creación de peritajes con contenido falso. Los agentes también han
descubierto que había varios individuos que actuaban como receptores o
peristas, encubridores y vendedores de las piezas antes aludidas. Esta
diversidad de tareas se llevaba a cabo de forma autónoma. Los contactos
entre los grupos y colaboradores necesarios no se hacían de forma
habitual ni jerarquizada, sino que se producían a través de contactos
esporádicos entre los diferentes grupos. Estos contactos tenían lugar
cuando aparecía un comprador o la demanda del mercado obligaba a pedir
mercancía para su pignoración.
Venta en mercados e internet
Para la venta de estos artículos, los detenidos se valían desde la
exposición en mercados, hasta del uso de las redes informáticas, pasando
por las ofertas realizadas a clientes ya conocidos o el intercambio de
piezas entre ellos y ventas a comisión. La policía ha advertido en la
misma nota de que como las falsificaciones de bienes culturales han
alcanzado en la actualidad tal perfección, la habitual valoración
realizada mediante el estudio directo de los expertos debe ser
corroborada por técnicas de laboratorio.
Los investigadores han localizado hasta el momento a algunas de las
personas que han adquirido objetos falsificados. Ante la certeza de que
muchas otras han sido estafadas, y cuya identidad se desconoce, la
policía ha puesto a disposición de los presuntos perjudicados un
teléfono de contacto: 91 322 10 65, para que formulen la denuncia
correspondiente. En la operación Vivo han participado agentes de
la DGP adscritos a la Brigada de Patrimonio Histórico, en colaboración
con las Brigadas de Policía Judicial de Madrid, Barcelona, Sevilla,
Zaragoza, Granada, Córdoba, Málaga, Jaén, Huesca, Girona, Badajoz y la
Comisaría local de beda (Jaén).
Los detenidos en Zaragoza y Huesca
La policía ha recuperado más de 400 piezas de gran valor arqueológico
y ha detenido a seis personas en Zaragoza y en Huesca. El inspector jefe
del Grupo de Robos de Zaragoza ha explicado que el principal imputado se
encuentra en la provincia de Huesca, donde hubo dos detenidos y un
registro domiciliario, que derivó en la capital aragonesa, donde hubo
otros cuatro detenidos más y otro registro domiciliario.
En Huesca, fuentes policiales han indicado que uno de los detenidos
es J.E., es uno de los supuestos responsables de la distribución en la
Comunidad aragonesa de las piezas arqueológicas, vendidas a través de
mercadillos y páginas web dirigidas a coleccionistas de estos objetos.
El segundo detenido en Huesca, cuya identidad no fue facilitada, es un
coleccionista en cuyo domicilio fueron localizadas distintas piezas de
interés arqueológico, así como un detector de metales enterrados.
Dos de los imputados con domicilio en Zaragoza son Juan Antonio P.B.,
de 50 años, como presunto autor de los delitos de estafa y receptación,
y Andrés A.G., de 58 años, como supuesto autor de los delitos de
falsificación, estafa, receptación y daños en bienes de valor histórico,
artístico y cultural. Los otros dos imputados con domicilio en Zaragoza
son Eduardo Javier B.C., de 57 años, como presunto autor de los delitos
de falsificación y estafa, y Ricardo O.R., de 38 años, como supuesto
autor de los delitos de falsificación, estafa y receptación. El Grupo de
Delincuencia Organizada de la Jefatura Superior de Aragón ha tramitado
las diligencias oportunas para el total esclarecimiento de los hechos,
remitidas al Juzgado de Instrucción número dos de Zaragoza, quedando
todos los detenidos en libertad con cargos. |