La Habana, 23 Jul (PL) Como parte de muchos planes recreativos y
culturales en Cuba, la numismática constituye hoy una especialidad
atractiva, tanto para cubanos como visitantes extranjeros en plan de
turismo.
Coleccionistas de muchas partes del mundo acuden a esta Isla interesados
en visitar su Museo relacionado con el tema, asistir a eventos y
exposiciones, o simplemente establecer contacto con sus colegas en este
país.
La numismática constituye una de las formas de entretenimiento y
adquisición de conocimientos culturales más interesante, vinculada al
comercio y a la historia en todos los países.
Sin embargo, en el Caribe cuenta con una significación muy particular si
tenemos en consideración piezas destacables por su colorido y la inclusión
de figuras, símbolos e imágenes de animales, paisajes marinos y frutas
tropicales.
La palabra Numismática proviene del vocablo griego "Nomisma" que
significa moneda y se trata de un término que apunta al estudio y
coleccionismo de monedas, papel moneda, insignias, medallas y piezas a
fines.
Realmente, en la antigüedad las piezas de oro o plata se empleaban como
unidad de cambio para adquirir productos y de esta manera potenciar el
comercio.
Cuentan los historiadores que el valor estaba determinado por el peso y
la pureza del metal empleado para confeccionarlas.
Sin embargo, esto no fue igual en todos los lugares, pues incluso en
muchos países africanos la moneda estaba representada por conchas marinas y
otros objetos.
Por su parte, la exploración de América y las riquezas en metales
preciosos de este continente, sirvió para aumentar considerablemente la
emisión de monedas y como tal, la acuñación en el Nuevo Mundo comenzó en
1535, en México.
Por supuesto, la implantación de sistemas monetarios tiene que ver con
ese acontecimiento para todo el Caribe, con sus metrópolis y con las
monedas, luego billetes emitidos en los países europeos.
Sin embargo, no es hasta 1776 que se registra la aparición del papel
moneda, en Puerto Rico y conocidos como "Tengos". Por lo tanto, las
emisiones de monedas y papel moneda dependieron del desarrollo histórico de
los países.
En Cuba, por ejemplo, en 1869 se emiten los primeros billetes por Carlos
Manuel de Céspedes, primer presidente de la Republica en Armas y es en 1914
cuando se establece como tal el sistema monetario cubano.
Los expertos afirman que la numismática consiste, además de en guardar
piezas, en saber su historia, y darle una continuidad a los conocimientos
que reflejan monedas, billetes y medallas.
Y por tanto, una de las instituciones más emblemáticas en esta Isla, se
encuentra en la capital, el Museo Numismático de la Oficina del Historiador
de La Ciudad de La Habana (Habana Vieja).
El Museo (Oficios No.8 entre Obispo y Obraría) se creó el 11 de diciembre
de 1975, y su cometido consiste en custodiar, conservar y salvaguardar la
historia numismática cubana y del resto del mundo (atesora más de 120 mil
piezas).
pgh/rfc