Moneda de Bs. 1.000

 

Venezuela

14/10/2006

El Banco Central de Venezuela informó acerca de la emisión de la moneda de 1.000 bolívares. En el comunicado, explican que ésta es bimetálica, producto de la combinación de cuproníquel (cobre y níquel) en el centro y bronce aluminio (cobre, aluminio y níquel) en el anillo.

 Esta es la primera moneda que lleva inscripción en el canto, que es liso y en donde se lee de manera continua “BCV1000”. Además, señalan que tiene un diámetro de 24 mm, un espesor de 2,48 mm y peso de 8,5 gramos, por lo cual es un poco más pequeña que la moneda de 500 bolívares y mayor que la moneda de 100 bolívares.
 
 En declaración a Globovisión, Maximiliano Álvarez, vicepresidente de Operaciones Nacionales del Banco Central de Venezuela (BCV), informó que la institución emitirá 110 millones de bolívares en billetes de 50 mil bolívares, mientras que 80 millones de bolívares circularán en monedas de 1.000 bolívares a mediados de noviembre.

 Explicó que los cambios en los elementos de seguridad se deben a que “fue un producto importado a finales de 1990, se está agotando su inventario, por lo que está siendo repuesto con producción de la Casa de la Moneda de Venezuela”.

 Aseguró que el escudo y el caballo se mantienen intactos, ya que la emisión se autorizó en el año 2005, antes de la aprobación de la Ley de los Símbolos Patrios. “Nosotros esperamos que esta sea la última emisión de nuevos billetes con los símbolos derogados”.

 En cuanto a la moneda de 1.000 bolívares, explicó que esta nueva moneda es para compensar el alto uso del billete de 1.000 bolívares.

Agilización económica
 Pedro Urquiola, economista de Ciudad Guayana, explicó a Correo del Caroní que la emisión de las monedas de Bs. 1.000 agilizará el sistema de transferencias y pago, “porque ciertamente es muy engorroso, ya los billetes de 1.000 bolívares por la situación de la economía nacional en cuanto a la moneda, la devaluación y su precio, era necesario sustituirlos”.

 “Va a dinamizar las transacciones comerciales, puesto que será una moneda mucho más manejable y que, en definitiva por la situación monetaria y de precios del país, va a contribuir a que se movilice”.

 El economista consideró que esta medida no será un gasto impactante al Fisco, puesto que el proceso es acuñar una moneda adicional a las existentes.

¿Efecto inflacionario?
 En relación a los análisis de diversos especialistas que aseguran que la emisión de la moneda constituye una validación a la tendencia inflacionaria del país, Urquiola señaló que no hay relación directa entre la emisión y la inflación.

 Explicó que “por el efecto de devaluación, los precios de hoy en día que se mueven en el mercado requieren de monedas que representen realmente la comercialización que se realiza en la economía nacional”.

 Puntualizó que, al realizar una operación comercial, no se puede transar con monedas de baja denominación, por lo que es necesaria la moneda de alta denominación por los efectos de la devaluación.

 Explicó que podría tener un efecto en la inflación en relación al tema de la reforma monetaria, en la que se pretende quitar tres ceros (0) a la moneda. “Allí sí va a tener un efecto sobre la inflación, pero el hecho de cambiar un billete de mil por la moneda, yo creo que más bien contribuye a agilizar los procesos de comercialización en el país, sobre todo en el sector terciario de la economía”.

 Por otra parte, aseguró que respecto a la posible devaluación que algunos economistas han previsto, “en la dinámica económica del país luce ineludible una devaluación, yo creo que no hay manera de salvarse de ella”.

 En ese sentido, explicó que esto se debe a desequilibrios macroeconómicos principalmente en el sector comercial, donde se observa una diferencia muy profunda entre los precios de importación y los nacionales. “Una inflación que seguro va a cerrar el año por arriba del 15%, una moneda que está anclada desde hace dos años, creo que las posibilidades de una devaluación son inminente, entre un 7 y un 10% lo ubican los especialistas”.

 Explicó que con esta situación caerá el poder adquisitivo, “parece contradictorio pero se va a sentir mermado porque si las empresas nacionales no pueden soportar la carga de los costos ni ser competitivos frente a los productos importados, naturalmente se va a producir desempleo”, finalizó.

Fuente: www.correodelcaroni.com