AGUA CAUTIVA

                                    Alberto Vázquez-Figueroa

 

España apuesta por las presas con circuitos cerrados de agua.

"Medio Ambiente" decide agilizar las licencias.

"El Pais" 12/03/08:

 

Las presas reversibles son la apuesta de futuro de los ministerios de Medio Ambiente e Industria para aumentar la generación de electricidad sin costes ambientales y compensar el consumo de las numerosas desaladoras que se construyen en el litoral mediterráneo. Cuando estén finalizadas las plantas del programa AGUA (alternativa al trasvase del Ebro), la capacidad de desalación en España alcanzará los 1.000 hectómetros cúbicos anuales. Al coste actual, supone un consumo de energía de 2.868 gigavatios/hora.

Nota: evidentemente, cada metro cúbico de agua desalada consume 2,86 Kilovatios/hora.

El secretario general para el Territorio y la Biodiversidad, Antonio Serrano, ha convocado a representantes del sector eléctrico con el fin de conocer su potencial a la hora de generar energética renovable, barajar fórmulas para impulsar el sector y compaginar estas nuevas demandas energéticas con el compromiso de reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera, de acuerdo con un proyecto de directiva europea que fija una disminución del 20% y un descenso, también del 20%, en el consumo de energía primaria. Y todos coinciden en que ya no se pueden construir grandes embalses en España. Primero, porque suscitan un gran rechazo social y los mejores emplazamientos ya están ocupados.

Medio Ambiente e Industria tienen dos posibles soluciones para aumentar los recursos hidroeléctricos. Uno de ellos consiste en poner en explotación mediante concurso público las presas del Estado aptas para esta finalidad. De momento se han identificado 50, pero entre todas ellas no llegarían a los 200 megavatios de potencia, así que esta opción tiene pocas posibilidades de prosperar.

La opción de más de peso es la de las presas reversibles que  pusieron en marcha con el plan de centrales nucleares de la década de los setenta ya que funciona ininterrumpidamente, por lo que se diseñaron para bombear agua en sentido inverso, aprovechando el exceso de producción energética de las nucleares durante la noche.

Las eléctricas (encabezadas por Iberdrola, Endesa y Unión Fenosa diseñaron balsas aguas arriba de los embalses principales para bombear agua durante la noche y pasarla por las turbinas en horas de alta demanda diurna. Esta modalidad de presas tiene un potencial superior a los 3.000 megavatios, según han comunicado las eléctricas a Medio Ambiente e Industria. El rendimiento económico de estas plantas es alto, por el diferencial de tarifa entre la noche (40 euros el megavatio/hora de media) y el día (90 euros).

Salen rentables, son más sostenibles y su energía es más barata. En momentos de fuerte demandas, se turbina de las balsas donde se ha almacenado el agua durante la noche, en vez de tirar de las centrales térmicas de fuel, que es más contaminante y su precio es cada día más alto. Además, son el único procedimiento que existe para almacenar energía. Están siempre disponibles para cubrir tirones de demanda en invierno o verano, de manera que acudirían en auxilio del sistema eléctrico cada vez que el viento se para y se caen los parques eólicos, y no sería necesario cortar el suministro a determinadas empresas, como ocurrió en diciembre pasado.

Para Medio Ambiente es una solución "menos mala". Tienen un efecto "positivo aunque el balance energético sea negativo", afirma Serrano. Pero a las eléctricas les ha venido Dios a ver. Y lo primero que han pedido es que se agilicen los trámites porque actualmente se tarda seis años en obtener una licencia. Todas las grandes eléctricas consultadas se han mostrado favorables a la idea, Todas tienen en su cartera alguna en funcionamiento y todas disponen de proyectos en distintas fases de ejecución. El Ministerio de Medio Ambiente ha prometido que agilizará la tramitación de licencias.

Hasta aquí la información oficial,  pero lo que resulta evidente es que nadie se ha detenido a meditar en lo que puede significar.

 La Central Reversible más alta de España y verdadero prodigio como obra de ingeniería- “Cortes la Muela”, en Valencia- tiene un desnivel máximo de 500 metros, pero lo normal es que no superen los 200 metros de desnivel.

Cada metro cúbico de agua utilizado en generar energía a 200 metros de altura ofrece un balance de aproximadamente 0,50 kilovatios/hora, teniendo en cuenta las perdidas por rendimiento de bombas y turbinas.

O sea que para obtener los 2,85 kilovatios/hora que se precisan para desalar un metro cúbico de agua de mar será necesario mantener cautivos en “Circuito Cerrado” un mínimo de entre seis metros cúbicos de agua dulce.

Como se pretenden desalar 1.000 Hectómetros anuales, tendremos que retener casi 6.000  Hectómetros anuales de agua dulce.

A ello habrá que añadirle las pérdidas por evaporación y filtración (5%) dado que esa agua se almacena en pantanos al aire libre.

Y aumentarle 0,32 € M3 que constituyen los gastos en productor químicos, reposición de membranas, filtración, personal, mantenimiento, etc… que exige la desalación.

Es decir; en un país que se muere de sed, al ciudadano de a pié se le detraerán seis metros cúbicos de agua gratuita con el fin de devolverle un metro cúbico de agua desalada a 0,32 €.

Pero como la diferencia de precio entre horario nocturno y diurno es de 0,50 € las compañías eléctricas percibirán unos beneficios de 1.400.000.000 de € anuales por simple el hecho reciclar esos 8.868 gigavatios/hora.

 

No sorprende que reconozcan que “Les ha venido Dios a ver” en forma de funcionario ministerial.

 

 

 AGUA DE MAR

 

El 2 de Julio del 2006  publique en el Diario “El Mundo, y el 3 de Febrero del 2008 en el Diario “La Vanguardia”, dos amplios reportaje en los que se demostraba que, basándome en una patente de 1996 y en los estudios realizados por los Ministerio de Industria y Medio Ambiente, si se unían una Presa Reversible y una Desaladora de Presión Natural, se equilibraba la curva eléctrica, se obtenían notables beneficios económicos y se desalaban ingentes cantidades agua prácticamente gratis sin consumir energía adicional y sin enviar salmuera de regreso al mar.

El único cambio lógico exigido era sustituir un agua dulce de la que carecemos y que resulta criminal mantener cautiva de las eléctricas por un agua de mar que sobra a nuestro alrededor. Conviene recordar que las bombas y turbinas utilizadas en desalación también utilizan agua de mar lo que significa que el problema de corrosión ha sido resulto.

La única alegación que  ha hecho algunos técnicos al sistema es:

 ¡Y si cambiaran las tarifas eléctricas!

Ahora resulta evidente que los Ministerios de Medio Ambiente e Industria no tienen intención en cambiarlas, sino más bien por el contrario “acelerar los trámites” para que se utilicen con mayor intensidad.

 Las preguntas continúan siendo por tanto las mismas: ¿Qué intereses impiden que se adopte un sistema diseñado por dos ministerios y al que todo el que lo desee puede tener libre acceso, y quien se beneficia del hecho de que el agua continúe siendo un bien imprescindible pero cada vez mas escaso y costoso?

 

  

Alberto Vázquez-Figueroa